Es bastante frustrante cuando te enfrentas a tu producto favorito para el cuidado de la piel pero la bomba de loción se niega a funcionar. El motivo del mal funcionamiento de la bomba suele ocultarse tras unos pocos detalles discretos.
Esta es la razón más común. Para evitar fugas durante el envío, las bombas de loción están cerradas con llave en fábrica.
Explicación sencilla: es como poner un cerrojo en una puerta. Si descubre que el cabezal de la bomba no presiona hacia abajo o sigue girando en su lugar sin volver a subir, está bloqueado. Debe mantener firme el cuello de la botella y girar el cabezal de la bomba en la dirección especificada (normalmente en el sentido contrario a las agujas del reloj) hasta que salte.
Esta es la razón más común por la que la gente piensa erróneamente que la bomba está rota.
Explicación sencilla: La bomba funciona por succión al vacío. Si hay una gran cantidad de aire en el tubo o el líquido no toca la abertura del tubo, presionar hacia abajo solo comprime el aire y la succión no llega al líquido. Debe tener paciencia y presionar la bomba repetida y rápidamente docenas de veces para "forzar" la salida del aire.
Explicación sencilla: En ocasiones el tubo se presiona contra el fondo de la botella, bloqueando completamente la entrada del líquido, impidiendo que el líquido entre; o el tubo es demasiado corto para llegar a la loción en el fondo, lo que dificulta el bombeo cuando el producto está casi terminado. Puedes desenroscar la tapa para ver si el tubo está demasiado doblado o no está insertado correctamente.
Explicación sencilla: en las bombas de loción que no se han utilizado durante mucho tiempo, una pequeña cantidad de residuos de crema en la boquilla puede secarse y endurecerse, bloqueando la salida como si fuera un tapón. Además, si su loción es tan espesa como un helado y la succión de la bomba no es lo suficientemente fuerte, no podrá aspirar el líquido por el tubo.
Explicación simple: dentro del cabezal de la bomba, hay un pequeño resorte y un pequeño cojinete de bolas. Si esta pequeña bola queda atrapada por el producto seco, o el resorte se oxida o se desplaza, todo el sistema de bombeo quedará paralizado. Puede intentar enjuagar el cabezal de la bomba con agua tibia para aflojar las piezas atascadas.